El lunes 29 de mayo, las autoridades de Brasil confirmaron el hallazgo del cuerpo de Jefferson Machado, un reconocido actor brasileño de 44 años, quien había estado desaparecido desde el 27 de enero pasado.

El anuncio se produjo cuatro meses después de que su familia y seres queridos presentaran una denuncia informando que habían perdido repentinamente todo contacto con el artista.

De acuerdo a medios brasileños, el hombre habría desaparecido después de viajar a São Paulo, lugar en el que se suponía que iba a tener una entrevista de trabajo.
Sin embargo, nunca se reportó y conforme pasaban los días las alarmas se encendieron aún más. 

Las primeras hipótesis apuntan a que fue un cruel asesinato y que el responsable pudo ser alguien cercano al artista.

Las autoridades investigan a un hombre, cuya identidad no ha sido revelada, que conocía a Machado y rentaba la casa donde fue encontrado el cadáver del actor. Su última actuación fue en la telenovela Reis.

La familia del actor fue informada que los ocho perros de Machado habían sido abandonados en su casa. Su madre Maria das Dores dijo que su hijo nunca más le contestó el teléfono, solo mandaba mensajes de texto sospechosos, llenos de errores ortográficos, escritos según ella por alguien que se hacía pasar por el actor. También notaron que habían desactivado la función en el teléfono celular para rastrear la locación. El caso sigue bajo investigación.

Hasta el momento, no se ha detenido a nadie por el asesinato de Jefferson Machado. No obstante, las sospechas recaen principalmente sobre el propietario de la vivienda donde se encontró el cuerpo del actor, aunque su identidad se mantiene en reserva. Además, recientes investigaciones indican que hay dos sospechosos que están por ser detenidos.

Si bien la Policía avanza con cautela, los allegados de la víctima han dado el nombre de quien piensan podría estar involucrado.

«Jefferson no tenía enemigos, pero tenía uno falso, que era Bruno, que estaba interesado en Jefferson. Y también trabajaba con producción de teatro, telenovelas, esas cosas… Le dijo a Jefferson que trabajaba en Globo y que allí le arreglaría un papel. Creemos que fue en una reunión de trabajo en la casa de Jefferson que fue asesinado«, dijo Cintia Hilsendeger, amiga del artista, en una entrevista con En entrevista con el diario Metrópoles.

Al parecer, lo que levantó las sospechas de los familiares fue la interacción que tuvieron con el individuo cuando acudieron a realizar la denuncia de desaparición. El sujeto habría estado en posesión de un poder notarial de Jefferson para venderle la casa.

«Cuando la familia fue a Río de Janeiro a registrar la desaparición, él (Bruno) dijo: ´No, Jefferson me dejó todo, se subió a un auto y dijo que iba a lavar y vender su auto, la casa´. Fue una conversación sin cabeza. Luego se descubrió que él (Bruno) fue la última persona que estuvo con él (Jefferson) y que estuvo involucrado, sí, en el asesinato«, explicó.