La correísta Luisa González y el empresario Daniel Noboa conservan su ventaja en primer y segundo lugar, respectivamente, para pasar a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales extraordinarias de Ecuador, cuando el escrutinio ha superado ya el 50 %.

Al 51.20 % de los votos escrutados, González, la candidata de la Revolución Ciudadana, el movimiento político que lidera el expresidente Rafael Correa (2007-2017), tiene el 33.28 % de los sufragios, mientras que Noboa, que es candidato de la alianza ADN, ostenta el 24.18 %.

En tercer lugar figura el asesinado candidato Fernando Villavicencio, con el 16.20 % de los votos, que irán a parar a Christian Zurita, su colega de investigaciones periodísticas que decidió asumir la candidatura luego del crimen perpetrado el 9 de agosto por presuntos sicarios colombianos.

El cuarto lugar lo tiene de momento el exlegionario y empresario especialista en seguridad Jan Topic (14.61 %), seguido en quinta posición del exvicepresidente Otto Sonnenholzner (7.12 %) y en sexto puesto por el indígena ambientalista Yaku Pérez (3.80 %).

En la séptima asoma el empresario Xavier Hervas (0.47 %) y en último lugar está el abogado independiente Bolívar Armijos (0.34 %).

El ganador de la segunda vuelta sucederá al actual mandatario, el conservador Guillermo Lasso, para completar su periodo 2021-2025, interrumpido por el jefe de Estado en mayo pasado al invocar el mecanismo constitucional de la «muerte cruzada».

De esa forma, el mandatario disolvió la Asamblea Nacional (Parlamento), de mayoría opositora, cuando se disponía a votar su destitución como último paso de un juicio político donde la oposición le había acusado de presunto peculado (malversación), un cargo que él niega y rechaza, y forzó la convocatoria de estos comicios extraordinarios.

Más de 13.4 millones de ecuatorianos estaban convocados este domingo a las urnas para elegir al nuevo gobernante y a los 137 nuevos integrantes de la Asamblea, además de dos consultas ambientales para prohibir el petróleo y la minería, respectivamente, en sendas áreas naturales.

Los comicios se desarrollaron sin mayores incidentes y tuvieron una participación del 82.26 %, en medio de un estado de excepción decretado por el Gobierno tras el asesinato de Villavicencio para reforzar la custodia y seguridad de los centros de votación con la Policía y las Fuerzas Armadas.

El proceso se lleva a cabo en la peor crisis de seguridad del país, por una ola de violencia que las autoridades atribuyen al crimen organizado y al narcotráfico y que ha hecho que pase en cinco años de 5.8 a 25.32 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2022, la cifra más alta de su historia.