El ingeniero José Aníbal Balbuena lanzó fuertes cuestionamientos contra Edenorte al asegurar que una parte de los apagones intermitentes que afectan a Nagua no ocurre de manera fortuita, sino que responde a una programación operacional utilizada para sacar carga cuando la demanda eléctrica supera la energía disponible en el sistema.
Balbuena formuló sus declaraciones durante una entrevista en El Escándalo del Día, programa conducido por Amaury Reyna, J. Wilson García Marte y Junior Fabián, que se transmite de lunes a viernes, de 5:00 a 7:00 de la noche, por Trébol 99.3 FM.
El profesional, quien intervino también en el reciente encuentro celebrado en la Gobernación Provincial de María Trinidad Sánchez entre representantes de Edenorte y sectores sociales, comerciales y comunitarios, cuestionó la respuesta ofrecida por la distribuidora a una protesta que surgió precisamente por los apagones y las denuncias de alta facturación.
Su afirmación más controversial estuvo dirigida al origen de las interrupciones repetitivas que durante determinadas noches se producen en lapsos cortos.
Balbuena explicó que los interruptores y relés de protección del sistema pueden configurarse para desconectar carga cuando la frecuencia cae como consecuencia de una demanda superior a la oferta disponible.
“Está programado para que se haga, cuando se da esa condición”, manifestó al ser cuestionado sobre las interrupciones que se repetían, particularmente durante las horas de mayor consumo.
Según su explicación, el fenómeno aparece cuando el sistema se aproxima a su límite de generación disponible y disminuye después de la medianoche, cuando cae el consumo y vuelve a existir margen entre la demanda y la capacidad disponible.
Balbuena sostuvo que los dispositivos han sido configurados para reaccionar ante esas condiciones y sacar carga antes de que el desequilibrio pueda comprometer el sistema.
“Han programado los interruptores de energía”, expresó, tras explicar que los relés entran y salen conforme varía la frecuencia y la energía disponible frente a la demanda.
El ingeniero fue más lejos al sostener que cuando la presión social aumenta en una zona, la configuración puede modificarse y la afectación trasladarse hacia otro circuito o territorio.
Esa constituye la interpretación técnica expuesta por Balbuena. Las fuentes oficiales consultadas no permiten establecer de manera independiente que Edenorte esté trasladando deliberadamente los apagones de Nagua hacia otras comunidades como respuesta a las protestas.
Un problema distinto a los mantenimientos programados
La afirmación de Balbuena requiere una distinción. Edenorte reconoce públicamente la existencia de interrupciones programadas por mantenimiento y publica semanalmente las zonas donde suspenderá temporalmente el servicio para intervenir redes. Para el período del 29 de agosto al 4 de septiembre, por ejemplo, la distribuidora divulgó su calendario correspondiente.
Lo planteado por Balbuena durante la entrevista es diferente: sostiene que determinados apagones breves y repetitivos estarían relacionados con la gestión automática o planificada de la carga ante falta de suficiente reserva disponible en momentos de alta demanda.
Esa tesis contrasta parcialmente con la posición oficial del Gobierno. El Ministerio de Energía y Minas informó que el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado alcanzó el 30 de julio un récord de 4,330.80 megavatios de demanda instantánea abastecida y afirmó que el sistema respondió con estabilidad al crecimiento del consumo.
“El problema lo llevan de un sitio para otro”
En el intercambio radial, los conductores insistieron en llevar la explicación a términos menos técnicos: por qué las interrupciones se producían repetidamente alrededor de las mismas horas y por qué dejaron de sentirse con igual intensidad durante días posteriores.
Balbuena atribuyó esa variación a cambios en la configuración operacional.
Según su planteamiento, mientras la demanda continúa elevada, disminuir las interrupciones en un circuito obliga a buscar la reducción de carga en otro punto del sistema.
Durante el diálogo resumió su posición señalando que los apagones intermitentes provocados por déficit energético pueden ser desplazados de una zona hacia otra mediante la configuración de las protecciones y circuitos.
El ingeniero relacionó además la frecuencia de las interrupciones con los daños denunciados en equipos electrónicos. Explicó que una sucesión de cortes y reconexiones en pocos minutos puede resultar más perjudicial para determinados aparatos que una interrupción prolongada previamente informada.
Arremete contra comisión enviada por Edenorte
Balbuena también cuestionó con dureza el nivel de la representación de Edenorte enviada esta semana a Nagua para escuchar a comerciantes, comunitarios y ciudadanos que reclamaban explicaciones.
El encuentro fue resultado de las protestas y movilizaciones desarrolladas en la provincia por las interrupciones y los incrementos denunciados en las facturas.
Balbuena calificó la representación enviada como una “comisión de décimo quinta categoría” y consideró que su composición no se correspondía con la dimensión alcanzada por el conflicto ni con el nivel de las reclamaciones que serían presentadas.
A su juicio, Edenorte subestimó a los sectores que acudieron al encuentro.
En la entrevista cuestionó que mientras comerciantes y usuarios presentaban situaciones específicas de facturación, medición y servicio, parte de las respuestas se concentrara en recordar que la fijación tarifaria corresponde a la Superintendencia de Electricidad.
“Están presentando situaciones diferentes de cada cliente, de cada empresario”, afirmó, y sostuvo que el representante de la distribuidora “debió responder de otra manera” ante esos casos.
Facturación: Balbuena pide separar tarifa de consumo
Aunque cuestionó duramente la situación eléctrica, Balbuena introdujo una diferencia entre aumento de tarifa y alta facturación.
Explicó que una factura elevada no demuestra automáticamente que haya aumentado el precio oficial de la electricidad y planteó que cada usuario debe comprobar primero su consumo, la lectura del medidor y las condiciones de su instalación interna.
Su recomendación fue realizar mediciones periódicas, conservar registros del contador y, cuando persista una diferencia inexplicable, solicitar un peritaje que permita comparar el consumo real con la energía facturada.
La posición coincide únicamente en ese punto con la explicación ofrecida esta semana por las distribuidoras. Edeeste, Edenorte y Edesur aseguraron que la tarifa no ha sido aumentada y atribuyeron buena parte de las facturas más altas al incremento del consumo provocado por las temperaturas y al eventual paso de determinados clientes hacia bloques tarifarios superiores.
Balbuena, empero, considera que en Nagua existen variables adicionales que deben investigarse, entre ellas el estado de las redes, conexiones deterioradas por salitre, fluctuaciones, condiciones de las acometidas, medición y procedimientos utilizados para responder las reclamaciones.
Advierte que crisis eléctrica puede tener costo político
La entrevista trascendió posteriormente hacia el manejo general del sector eléctrico.
Balbuena sostuvo que las dificultades de las distribuidoras constituyen un problema que cualquier Gobierno debe tratar con especial atención debido al impacto cotidiano que el servicio tiene sobre hogares, empresas y actividades productivas.
Afirmó que el sector eléctrico ha tenido históricamente capacidad para erosionar políticamente a las administraciones cuando el deterioro del servicio alcanza directamente a la población.
Sus cuestionamientos se producen en una semana en que el debate eléctrico ha adquirido dimensión nacional. Organizaciones políticas de oposición han denunciado el incremento de las pérdidas, los apagones y la situación financiera de las EDE, mientras las distribuidoras insisten en que no han aplicado nuevos aumentos tarifarios.
En Nagua, la discusión tiene ahora dos frentes diferenciados: determinar las causas reales de las facturas cuestionadas por los usuarios y establecer por qué las interrupciones se concentran repetidamente en determinadas horas y circuitos.

