A pesar de que muchas personas aprovechan este 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, para realizar bromas, tanto relajadas como pesadas, este día tiene un significado más allá de nuestras creencias.

El origen real de este día no es motivo de risas, por el contrario, fue lo más cruel. El Día Inocentes surge de la decisión tomada por Herodes el Grande ( el rey de Judea que gobernó el territorio con la aprobación romana), de ultimar a todos los niños menores de dos años que habían nacido en Belén, con el propósito de deshacerse de Jesús de Nazaret.

Los niños a los que le quitaban la vida no habían cometido ningún pecado. Con el tiempo, los monaguillos le dieron otro sentido a la celebración, realizando bromas en este día, una tradición que ha trascendido hasta nuestros tiempos.

Diario Libre conversó en una ocasión con el sacerdote José Luis Hernández, quien manifestó se ha perdido el interés por parte de algunas personas tras intentar borrar la memoria histórica de este día. 

El párroco de Cristo Rey destacó que este día es un acontecimiento religioso, pero que luego se convirtió en pagano al mezclar con la cultura y por la gente realizar bromas, hasta a veces muy pesadas.

En América Latina este día es común para sorprender a la gente con noticias falsas, algunas de las cuales llegaron a causar hasta infartos por lo negativa que eran. Al final de cada invento positivo o negativo se decía: “inocente mariposa, te dejaste engañar”.

La iglesia católica sigue conmemorado este día con lecturas bíblicas dedicadas a la parte trágica de la vida cristiana.

Bromas comunes

Entre las bromas más comunes en este Día de los Inocentes está fingir con una foto de sonografía estar embarazada. También está intercambiar la azúcar por la sal.

Otra muy común, la cual se usa mucho en empresas, es cambiar las horas de los relojes, para asustar a los empleados de llegada tarde o incluso de salida.

Esta no se puede quedar. Otra broma que se realiza en este día es una declaración falsa de amor a un amigo de infancia y también hacerle creer a la pareja que esperan un bebé o hasta dos.

Otros bromean con falsos accidentes de tránsito y envían imágenes con moretones falsos con la intención de asustar “al inocente”.