La vuelta al calendario de 50 partidos, tras dos temporadas recortado a 30 y 40 choques a causa del COVID-19, ha presentado una serie regular con casi 250 imparables menos, pero con más de un centenar de carreras más. Se elevaron los extrabases, incluyendo poco más de una decena de cuadrangulares y una treintena de dobletes.

Los seis clubes pegaron 2,209 incogibles en la zafra que finalizó su primera fase el sábado con LiceyÁguilasGigantes y Estrellas como clasificados. En la 2019-2020 se combinaron para disparar 2,458. Entonces hubo cuatro clubes que superaron los 400, mientras que esta vez solo los Tigres cruzaron el umbral.

El capítulo de dobletes, el batazo de poder de referencia en una liga donde escasean los vuelacercas, pasó de 383 entonces hasta los 413 esta vez. El total de jonrones llegó hasta 139, desde los 128 hace dos torneos.

Esta producción con el madero se tradujo en 106 carreras menos. Los equipos manufacturaron 1,214 vueltas en 2019-2020 contra solo 1,108 esta vez, en la misma cantidad de encuentros.

El robo de bases presentó una subida de 21 almohadillas más hasta las 259 desde las 238. Fueron 370 intentos en el torneo actual contra los 332 de aquella justa.

Todo esto en un campeonato donde el promedio colectivo de bateo cayó hasta los .223 contra .242 de la justa que se toma como referencia. El porcentaje de embasarse también se desplomó hasta los .304 desde los .319 y el de slugging a .320 desde los .328.

Dominio de lanzadores

Pero ha sido el pitcheo que ha mandado cuando se comparan los números generales de la fase regular de campaña 2019-2020 con la 2022-2023, que el lunes arrancó su postemporada.

La efectividad colectiva descendió 41 puntos al pasar desde los 3.46 en la campaña previa a la pandemia hasta los .305 de esta. 

Los brazos toleraron 130 carreras limpias menos en esta ocasión, poncharon 75 hombres más hasta los 2,372 y cedieron seis boletos menos (1,072). Hubo seis blanqueadas más (29) y el WHIP bajó hasta 1.22 desde 1.31.

La defensa

El número de errores por encuentro volvió a estar entre los más altos de las ligas de béisbol profesional del planeta. Pero esta vez presentó una ligera disminución.

Los equipos pifiaron en 306 ocasiones, una media de 2.04 por choque. En 2019-2020 fueron 322 errores (2.14).

Los jonrones

El parque Julián Javier volvió a ser el paraíso de los cuadrangulares y el Francisco Micheli el terror para los bateadores, aunque esta vez el Tetelo Vargas le hizo una competencia más cerrada.

Mientras en el hogar de los Gigantes entre Orlando Méndez y el Rubio Blondie narraron para la televisión 47 vuelacercas en La Romana las voces de Johnny Trujillo y Braulio Mejía solo hicieron 14. En San Pedro de Macorís cayeron 16, en el Quisqueya 30 y en el Cibao 32.