El 11 de octubre fue designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de la Niña, una celebración con la que se busca concienciar sobre las desigualdades que sufren las niñas en todo el mundo, reivindicar sus derechos y aportar a su empoderamiento. 

Este 2022 se cumplen 10 años desde que se estableció la fecha. Si bien se han realizado esfuerzos para mejorar la vida de las niñas en el país, a consideración de Claudia Saleta, oficial de derechos sexuales y reproductivos de Plan International República Dominicana, todavía queda mucho por hacer.

Según un análisis realizado por referida organización sin fines de lucro, los progresos realizados en materia de derechos de las niñas en la última década han sido demasiado lentos, frágiles y desiguales. El resultado arrojó que muchas niñas se enfrentan a las mismas desigualdades que sus madres hace años. Esto significa que el 2022 se ve poco diferente al 2012.

Uno de los principales avances en materia de igualdad de género en los últimos 10 años en el país ha sido la aprobación de la Ley 1-21 que prohíbe el matrimonio infantil, ya que otorga protecciones legales frente a ciertas formas de abuso y prácticas culturales nocivas.

Sin embargo, el matrimonio infantil no es el único factor que amenaza el futuro de las niñas a nivel nacional. También están los embarazos precoces, y es que según ENHOGAR-MICS 2019, el 20 % de las mujeres jóvenes tiene su primer hijo antes de los 18 años. 

Estos datos aumentan a 34 % entre las más pobres y a 49 % entre las que solo terminan la primaria. Uno de los datos más preocupantes es que el 2 % de las mujeres jóvenes tuvo un hijo antes de los 15 años. 

Dentro de estos porcentajes se encuentran situaciones de abuso, de incesto y de violencia sexual. En el país, los datos de la Encuesta Experimental sobre la Situación de las Mujeres (ENESIM, 2018) -que encuestó a mujeres y a adolescentes entre 15 y 17 años- muestran que el 65 % de las adolescentes encuestadas ha sufrido violencia sexual en algún momento de su vida.

“Este Día Internacional de la Niña es un duro recordatorio de lo mucho que queda por hacer para lograr la igualdad de género”, señala Saleta. “Hay que ir más allá de dar un reconocimiento legal a los derechos de las niñas y respaldar urgentemente los compromisos con nuevas y urgentes inversiones para que todas las niñas tengan la oportunidad de prosperar”.

Qué se puede hacer

La violencia de género, el embarazo en adolescentes y las uniones tempranas son retos que muchas veces tienen solución en la crianza y en cómo se educa y forma a los niños. “A través de la crianza podemos desafiar las normas sociales y de género que perpetúan la desigualdad de las niñas y la violencia hacia la mujer”, sostiene Michela Da Rodda, oficial de protección de Plan International RD. 

Para ella, es fundamental que los padres y las personas que tienen bajo su cuidado niños cuenten con las herramientas necesarias para brindarles una educación basada en el respeto y el cariño, la cual no replique patrones de violencia y de desigualdad de género. Eso incluye el castigo físico y emocional.

“El maltrato va en perjuicio del bienestar emocional, físico y del desarrollo pleno de los niños, afectando los derechos de la niñez a vivir libre de violencia, a la participación, al esparcimiento, a la salud, a la educación, entre otros”, refiere. 

Como parte de una crianza positiva, dice que también es importante que los padres y tutores puedan mantener un dialogo abierto con sus hijos, una comunicación horizontal donde prime el respeto y se pongan límites con autoridad, pero sin autoritarismo, fomentando la autoestima, la autonomía progresiva y las nociones básicas para la prevención/reporte de abuso y violencia.

En cuanto a las instituciones ligadas al desarrollo de las niñas, estas pueden garantizar un ambiente libre de violencia a través de la implementación de programas de empoderamiento sobre sus derechos sexuales y reproductivos, así como de protección de violencia. 

También cita generar mecanismos de detección y reporte al sistema de protección de casos de abuso y violencia y de uniones tempranas, que tomen lugar tanto dentro como fuera de la escuela, fomentar la participación activa de los niños y adolescentes en los diferentes espacios en los centros educativos y trabajar de manera integral con padres, tutores y la comunidad.

Actividades para celebrar el día 

Con motivo a la celebración del Día Internacional de la Niña, la organización Plan International República Dominicana realizó un conversatorio con un grupo de niñas y adolescentes dominicanas, quienes conversaron sobre cómo lograron superar las problemáticas que les afectan en sus vidas y en sus comunidades, como las uniones tempranas, embarazos en la adolescencia y la violencia.

Hoy, 11 de octubre, 30 niñas y adolescentes que participan de los programas de Plan International en Azua, San Juan y Barahona tendrán un encuentro en el Palacio Nacional para conocer cómo funciona este poder del Estado. Una niña participará en la sesión de los Diputados en la que expondrá la importancia de la conmemoración del Dia de la Niña y los retos a los que se enfrentan las niñas y adolescentes dominicanas.

Desde la organización señalan que participarán en el primer foro internacional “Desafiando prácticas que perjudican a las niñas y adolescentes dominicanas” que realiza el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Gabinete de Niñez y Adolescencia (GANA) a través del Consejo Nacional para la Niñez y Adolescencia (CONANI).

A su vez, están gestionando con empresas e instituciones un programa para que una niña vocera ocupe durante un día el puesto de la máxima autoridad de una institución, con el fin de marcar un hito en la ruptura de estereotipos desde distintas esferas del liderazgo y que puedan visibilizarse ocupando estos roles en el futuro. 

Para inspirar a las niñas y adolescentes a verse como futuras líderes y destacar la importancia de los modelos a seguir, Plan International creó el challenge “AMiYoNiña”, en el que mujeres escriben un post con un mensaje sobre lo que le habría gustado escuchar o saber en su adolescencia, especialmente antes de los 16 años.