Las violentas protestas a nivel nacional en Haití por el aumento de los precios de los combustibles continúan este martes, en medio de la creciente crisis sociopolítica y económica.

“La población no va a aceptar ese aumento en los precios de los combustibles”, advierten los ciudadanos, de acuerdo con informaciones ofrecidas por el periodista haitiano Alexander Galves a Diario Libre.

Los sindicatos de transporte público hicieron una convocatoria de tres días de huelga para obligar al primer ministro, Ariel Henry, a dar marcha atrás a la decisión de aumentar el precio de los combustibles.

El panorama que vive Haití hoy es similar al de ayer lunes que obligó a las empresas públicas y privadas, así como los bancos comerciales a mantener sus puertas cerradas y como era de esperarse, el transporte público es totalmente nulo.

Decenas de personas tuvieron que recorren kilómetros y kilómetros para conseguir productos de primera necesidad y agua potable.

Agencias internacionales resaltan que una semana después de que Henry prometiera en su segundo discurso a la nación en septiembre que el combustible estaría disponible en los surtidores, la realidad es muy diferente.

Las estaciones no tienen combustibles, perpetuando la escasez de más de tres meses, lo que hace que los precios de todos los productos de primera necesidad suban en el mercado local.

Algunos productos han duplicado su valor, encareciendo aún más la vida en un país donde 4,9 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.