La región este fue la más afectada por las fuertes lluvias y viento del huracán Fiona, que tocó tierra en República Dominicana la madrugada del lunes con vientos de 150 kilómetros por hora.

El paso del huracán Fiona y sus remanentes dejó a la provincia La Altagracia en emergencia debido a las constantes lluvias, la crecida del río Duey y la destrucción de viviendas que han causado la activación de refugios que ya albergan a más de 300 personas.

Las principales calles tienen el tendido eléctrico en el suelo al igual que árboles que impiden el paso de los pobladores en el municipio.

No se han reportado víctimas humanas, pero sí daños a propiedades y en las zonas urbanas la furia de Fiona se descargó en los letreros, que en su mayoría están en el suelo, en los árboles y los postes del tendido eléctrico.

Durante el día, las lluvias no cesaron como tampoco la crecida del río Duey, que ya acosó a más de 125 familias que fueron albergadas en el refugio principal de la escuela Hermanos Trejo.

Mauricio Julián, encargado de Refugio de la Defensa Civil en el municipio de Higüey, informó que cuentan con dos espacios y hasta la media tarde de este lunes en uno había 170 personas y en otro algo más de 100, pero a medida que pasaban las horas la demanda aumentaba.

Higüey no tiene energía eléctrica desde la madrugada del domingo y gran parte de las plantas de emergencia colapsaron.

En el hospital Materno Infantil Nuestra Señora de la Altagracia la planta tenía tres días encendida, por lo que en cualquier momento podría colapsar. Eran pocas las estaciones de combustibles abiertas, lo que también era una dificultad, aunque en el caso del hospital no es un problema mayor, dijo su directora Bélgica Méndez.

Informó que no se han registrado casos de personas afectas por el huracán. En el centro el agua penetró por algunos lugares y un árbol derribó parte de la pared perimetral con su puerta. 

Los desplazados

La situación más crítica es la que envuelve a los habitantes de la parte baja del municipio que a medida que llueve el desborde del río Duey aumenta y la gente se ve obligada a salir de sus casas.

Cristian García del barrio La Guara tuvo que salir huyendo por la crecida del Duey, pero aunque no pudo salvar todas sus propiedades, su familia está bien en casa de un pariente.

«Yo tenía unos negocitos y la casa y todo se fue, aquí ni hay nadie todo está afectado. A las 6:00 de la mañana el río tenía mucha agua, pero de repente subió», sostuvo.

La gobernación provincial y los organismos de socorro, así como el Plan Social de la Presidencia, Obras Públicas, las alcaldías, Defensa Civil, Cruz Roja y otras entidades, están en sesión permanente ofreciendo asistencia a la gente, retirando escombros, entre otras labores. 

Región Este con remanentes de Fiona 

Pero el problema no es solo en Higüey, la carretera que comunica Punta Cana-Bávaro está intransitable por el desborde de ríos y, de acuerdo con un militar que vive en un barrio cercano a Bávaro, cientos de viviendas perdieron su techo por la brisa que causó Fiona y la gente se ha tenido que refugiar en casas de vecinos hasta donde no ha llegado el agua y en escuelas.

En San Rafael de Yuma decenas de árboles fueron derribados por el huracán, de igual modo los techos de zinc de las viviendas fueron arrasados.

Desde la madruga del domingo las autoridades han retirado los troncos, facilitando el acceso de los vehículos.

El hospital local, el destacamento de la policía y los bomberos fueron afectados por los vientos y lluvias de Fiona.

Aquí ocho familias tuvieron que refugiarse en una iglesia porque sus viviendas fueron destruidas total y parcialmente.

María Morla, una de las refugiadas, dijo a Diario Libre que no había podido dormir por la incertidumbre del huracán.

«Aquí estamos a la buena de Dios, yo no he dormido desde anoche, pero Dios tiene misericordia con nosotros», manifestó.

Mientras que Esthefany Sánchez tuvo que salir corriendo con sus tres hijos a las 6:00 de la mañana porque la casa se le caía encima.

Al igual que los demás refugiados, duermen en colchonetas en el suelo hasta ver lo que pasa con su familia y las demás.

Más adelante, en Boca de Yuma, el acceso era nulo y fue pasadas las diez de la mañana que pudieron entrar vehículos porque el alcalde Marcos Salcedo, colaboradores y compueblanos retiraron de la carretera decenas de árboles.

En Boca de Yuma el liceo quedó sin techo porque todo el zinc se lo llevó el viento, al igual que algunos negocios, viviendas y el local del Partido de la Liberación Dominicana que quedó parcialmente destruido.

Boca de Yuma en un pueblo costero, aquí el huracán impactó a eso de las dos de la mañana con una fuerza increíble que ni cuando el huracán Georges, que dio un poco fuerte en el 98. Y es que muy cerca de aquí que pasó el centro de Fiona. El Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos informó que Fiona tocó tierra a las 3:30 de la mañana, próximo al municipio de Boca de Yuma. 

La situación en toda la región este es de emergencia, pero las autoridades como Obras Públicas, la gobernación y los organismos de socorro actuan para ayudar a los afectados y resolver los problemas dejados por el huracán Fiona.