El ex presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), Félix Alburquerque Comprés, fue enviado a prisión preventiva por un año, en el centro de corrección Najayo-Hombres, por la muerte del comunicador Manuel Duncan. 

La medida fue dispuesta por el juez de Atención Permanente del Distrito Nacional, Juan Francisco Rodríguez Consoró, quien acogió la solicitud de la familia de la víctima y de la Fiscalía del Distrito Nacional. 

Al salir de la audiencia, Ingrid Hidalgo, abogada del ex vicealmirante de la Armada, calificó como «imprudente» la medida del juez, porque, según alega, su defendido no estará seguro en una cárcel ordinaria, donde hay presos por drogas que fueron sentnciados durante la gestión de Alburquerque Comprés, quien fue destituido en agosto del 2020 por el presidente, Luis Abinader. 

La madre y los hermanos del hoy occiso estuvieron presentes en la audiencia y previamente habían leído un documento en el que dijeron esperaban que el verdugo de su pariente fuera enviado a prisión. 

Esther Tavarez Duncan, acompañada de su madre en silla de rueda, y un hermano, dijo que la prisión preventiva al acusado de hacerle varios disparos a su hermano era lo único que evitaría que este se sustraiga del proceso judicial en su contra. 

También estuvo en la audiencia la fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos.

Se recuerda que Duncan y Alburquerque tuvieron una riña la madrugada del 19 de agosto en un local de comida rápida del sector Mirador Norte en el que ambos se agredieron mutuamente, según el Ministerio Público. 

Después de ser desapartados, el acusado se retiró a buscar un «arma ilegal» que tenía en su vehículo y retornó haciéndole disparos al hoy occiso quien huyó y se escondió en una banca de loteria, pero fue ubicado por Alburquerque Comprés quien le hizo dos disparos, uno de ellos en la espalda, ya cuando yacía en el pavimento.