Intensos tiroteos resonaron en el centro de Puerto Príncipe, Haití el miércoles, mientras que presuntos integrantes de pandillas prendían fuego a una iglesia e intentaban asesinar a sus rivales en un intento de controlar más territorio.

Los enfrentamientos estallaron a unas cuantas cuadras del Palacio Nacional y la Penitenciaría, donde los prisioneros intentaron amotinarse porque pensaron que pandilleros iban a su rescate, indicó el comisionado del gobierno Jacques Lafontant a The Associated Press

El repunte reciente de violencia en la zona del centro ha provocado una lluvia de balas en zonas comerciales y residenciales aledañas, causando lesiones a por lo menos una persona. La Universidad Estatal de Haití emitió el miércoles un comunicado en el que anunció que se veía obligada a suspender clases: “En menos de una semana se han recuperado varias balas en el patio y en las aulas”.

El tiroteo continuó mientras los bomberos apagaban el incendio que consumió parte de una iglesia provisional construida cerca de la Catedral de Nuestra Señora de Asunción, la cual quedó destruida durante el terremoto de 2010.

La ola de violencia se produce en momentos, en el que las pandillas han ganado poder tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse, el 7 de julio de 2021.

El mes pasado, una pandilla tomó el control de una porción de la Corte de Primera Instancia, y el martes otro grupo delictivo incendió un tribunal en Croix-des-Bouquets, el cual se ubica al noreste de Puerto Príncipe. Además, Naciones Unidas dijo que más de 470 personas han sido asesinadas, heridas o desaparecidas en menos de una semana, durante las recientes disputas territoriales en el barrio de Cite Soleil.

Naciones Unidas ha hecho un llamado a la comunidad internacional para ayudar a la Policía Nacional de Haití a combatir el crimen y la violencia, incluso mientras Estados Unidos y otros países continúan entrenando agentes y brindando recursos a los casi 12.800 policías en la nación de más de 11 millones de habitantes.