Con una broma pesada el joven pelotero Luis De La Cruz, mejor conocido como Bombo recibe la noticia de que será firmado en Houston.

“La situación está difícil en realidad (…) El grande se queja mucho, que tiene mucha gente (…) la meta de nosotros era que tú firmaras, pero la firma tuya está muy difícil (…)”, le informa uno de los entrenadores al joven prospecto mientras escucha atento y algo nervioso en medio del campo de juego.

“Ya yo no quiero aquí en programa, lamentablemente”, le dice, mientras Bombo va moviendo la cabeza en señal de que está de acuerdo con lo que está escuchando, aunque con un rostro algo triste.

Al escuchar la noticia, Bombo dio las gracias porque como bateador, en el equipo lo respetaron mucho y lo trataron bien. Aseguró que el respeto continuaría igual.

“Seguiremos metiendo mano y me gustaría seguir jugando”, expresó el prospecto visiblemente nervioso y acongojado.

Al concluir su breve intervención, el entrenador le informó a Bombo que él tiene un amigo en Houston y que lo enviaría hacia allá, a ver qué pasa.

“Yo te voy a firmar en Houston”, fue la frase que le sacó una leve sonrisa de los labios y que en breves segundos entendió tras el aplauso y felicitaciones de sus compañeros, que luego los hicieron llorar de felicidad.