Stephen Curry consiguió 29 puntos, Jordan Poole anotó desde media cancha en una fuerte ofensiva en el tercer período y los Warriors de Golden State vencieron el domingo 107-88 a los Celtics de Boston en el segundo partido y empatan la serie en la Final de la NBA.

Poole terminó con 17 unidades para los Warriors, que superaron 35-14 a Boston en el tercer período y convirtieron una ventaja de dos puntos en el medio tiempo en una de 23.

Y cuando los Warriors consiguieron los primeros seis puntos en el último cuarto, los Celtics parecían haberse rendido y echaron mano de toda su banca.

Kevon Looney logró 12 tantos para Golden State al acertar seis de seis lanzamientos, y Andrew Wiggins y Klay Thompson aportarton 11 cada uno.

Jayson Tatum anotó 21 de sus 28 puntos en la primera mitad para la causa de Boston. Jaylen Brown agregó 17 unidades para los Celtics, pero tuvo dificultades de puntería, al acertar cinco de 17 lanzamientos, y Derrick White consiguió 12 tantos.

Al igual que en el primer partido, una gran ofensiva definió el encuentro. Los Celtics lograron 48 tantos frente a 18 de sus rivales en la segunda mitad para decidir el primer duelo; los Warriors no esperaron tanto en el segundo partido y desataron un ataque de 43-14 desde finales de la primera mitad hasta principios del último cuarto para sellar la victoria con amplitud.

El tercer partido se disputará el miércoles en Boston.

Curry consiguió 14 de sus puntos en el tercer período, en el que consiguió tres de sus cinco lanzamientos para triple.

Boston había acertado 4 de 15 lanzamientos en ese cuarto, fue superado 21-6 en el tercero y permitió que los Warriors convirtieran en 11 tantos cinco pérdidas de balón.

Poole suscitó una aclamación con su anotación al cierre del tercer cuarto: recibió un pase en los últimos segundos, dribló por la franja de la media cancha, se creó un poco de espacio y efectuó el lanzamiento.

Por primera vez, los fanáticos vieron finalmente a los Warriors ganar por primera vez en su nueva casa a los Celtics.

Antes del partido, Boston tenía marca de 4-0 en la cancha de los Warriors y era el único equipo que había ganado sus primeros cuatro encuentros en ese escenario.

Los Celtics intentaban sumarse a los únicos otros dos equipos, los Bulls de Chicago en 1993 y los Rockets de Houston en 1995, como los que han ganado dos partidos de visitante al inicio de las finales. Los Bulls y Rockets de esos años conquistaron el campeonato y 31 de 36 conjuntos que se habían puesto arriba 2-0 en la serie terminaron conquistaron el título.

Por supuesto que no todo está perdido para Boston. Los Celtics necesitan ganar sus partidos restantes en casa para alzarse con el campeonato, aunque eso no será fácil frente a los Warriors, que han ganado al menos un partido de visita en 26 series consecutivas de playoffs, una marca en la NBA.