Desde inicios de esta semana toneladas de lilias se han acumulado en el puente flotante y las playitas San Antón de Montesinos y del Fuerte San Gil, ante la crecida de los ríos Ozama e Isabela. Pese a que las autoridades han realizado acciones para liberar los afluentes, continúa en la zona la presencia de esas plantas, considerada una de las especies invasoras más peligrosas a escala mundial.

La Eichhornia crassipes, también conocida en otras regiones como camalote o jacinto de agua, integra la lista de las 100 especies alóctonas más invasoras de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) por su impresionante potencial colonizador.

De acuerdo a una estrategia de gestión y control de esta especie, desarrollada por el Gobierno español a través del Ministerio para la Transición Ecológica, una sola planta de lila “es capaz de provocar la invasión completa de un lago”.   

Esta planta, originaria del Amazonas y América del Sur, compite por la luz, nutrientes y oxígeno con las demás especies de plantas nativas acuáticas, llegando a erradicarlas. Su introducción a otros países está vinculada al uso como planta ornamental en parques y jardines. 

Su presencia en ríos y lagos naturales está relacionada con los altos niveles de nitrógeno y fósforo en estos espacios acuáticos, lo que se considera contaminación de nutrientes (productos químicos), causada por diversas actividades humanas.

La contaminación por nutrientes ha afectado arroyos, ríos, lagos, bahías y aguas costeras durante varias décadas, generando, en consecuencia, problemas ambientales y de salud humana, además de impactar negativamente la economía de algunas naciones.

En la mañana de este miércoles Diario Libre constató que cada vez es mayor la cantidad de los residuos, que se han extendido a la Plaza Juan Barón.

En el puente flotante las lilas se siguen amontonando, pero en menor cantidad que ayer. Las autoridades informaron que siguen atentas a la situación.