La directora del programa Supérate, Gloria Reyes, informó hoy que el 90 por ciento de las tarjetas de unas 100 mil familias que se vieron afectadas con el fraude a la entidad han sido sustituidas.

“Hay un fraude y una estafa al programa social, pero hay unas familias que atender, que hay que responderles y que hay que resolverles”, expresó Reyes.

Esto se ha podido realizar a través de 97 operativos distribuidos en las cinco provincias afectadas de la región sur y Santo Domingo.

Esto ocurrió en familias del programa “Quédate en Casa”, las cuales usaban las cédulas de identidad y que desde junio del año pasado pasaron a Supérate, utilizando tarjetas.

Al finalizar el año, unas 400 mil familias de un total de 550 mil, ya tenían sus tarjetas del programa de subsidio social, es decir, en este cambio empezaron los ataques.

La directora del programa Supérate, Gloria Reyes.

Sin el verifone no hay delito

Las tarjetas fueron suplantadas tomando la numeración e información de estas, por lo que la directora de Supérate destacó que el fraude solo podía hacerse en los comercios del programa que son los autorizados para usar las tarjetas a través de verifone de la Administradora de Subsidios Sociales (Adess).

Les invitamos a leer: Gloria Reyes a la oposición: «no somos iguales, sacamos a la luz lo que antes se ocultaba»

“Por eso es que a pesar de que la oposición ha asumido el discurso de que los pobres comerciantes son víctimas, para mí hay víctimas, claro, los comerciantes que no tienen nada que ver son víctimas porque son cinco mil y pico, y solamente, son 80 y tantos los que están vinculados a esto”, dijo.

Según informó la Adess ha suspendido 86 comercios por transacciones irregulares o sospechosas y están siendo investigados.

Supérate no administra el subsidio sino que trabaja directamente con las familias, la Adess es quien maneja toda la parte operativa que vincula la relación con el banco y los comercios.

La pregunta

La interrogante, de acuerdo a lo manifestado por Reyes en una visita a EL DÍA, es de dónde salió esa información sin estos tener contacto físico con las tarjetas, ya que los beneficiarios del programa tenían estas en sus manos.