“Pero es haciendo de tripa corazón que pago 12 mil pesos, para que me ayuden con la limpieza de la casa para poder trabajar”, así reacciona Mariela Vásquez a la resolución que busca que los empleadores de servicios doméstico tenga que asumir los costes como el pago de preaviso y su inclusión en la Seguridad Social.

“Lamentablemente, tendré que eliminar ese servicio de casa”, manifestó Vásquez, una visitadora a médico de 36 años.

Similar parecer tiene la maestra Cecilia Flete, quien tiene una señora que le ayuda en los quehaceres del hogar. “Pero si el dinero no alcanza ahora, ni imaginarme cuando tenga que pagar más”, lamentó Flete a EL DÍA

El rechazo a la aplicación de la resolución no parte solo de los empleadores, sino también de los empleados, quienes no ven con buenos ojos la normativa.

En ese sentido, Santa Jiménez, quien ayuda en la limpieza de una abogada, expresa su temor de que el seguro médico lo deduzcan de sus ingresos mensuales. “El Gobierno es la que tiene que darle seguro a la gente como nosotros porque así como se ha dicho es seguro que nos lo descontarán de nuestros ingresos”. Además, reflexiona que si la sacan del trabajo entonces se quedaría sin seguro médico.

“Prefiero quedarme con el seguro que da el Estado y poder seguir trabajando”, manifestó la dama .

El actual Código de Trabajo establece el pago de regalía pascual y el pago de vacaciones, sin embargo la resolución le agrega a las familias la obligación del pago de preaviso, que se haga un contrato escrito, que el hogar se registre en el Ministerio de Trabajo y registre a la trabadora doméstica y que le garantice la seguridad social.

Más allá del Código
Eso último desborda lo establecido en el Código de Trabajo, además de que son más rigurosos que las impuesto a las grandes empresas.

Por ejemplo, las grandes empresas no tienen que utilizar contratos escritos porque el mismo Código reconoce los contratos hablados como válidos. Además le impone el pago de cesantía, casualmente en momentos en que las grandes empresas están planteando que les sea eliminado junto a otras cargas laborales.

Alburquerque advierte
El exvicepresidente de la República y uno de los padres del actual Código de Trabajo, el abogado laboralista Rafael Alburquerque, manifestó que muchos de los aspectos contenidos en la propuesta de resolución podría generarle a los hogares frecuentes problemas legales como ocurre con las empresas.

El especialista en derecho laboral señaló que ese borrador tiene complicaciones económicas para la clase media dominicana en una época en la que existe crisis.

“Muchas familias de clase media se verán obligadas a despedir a sus empleadas por el costo que podría significar la aplicación de esta resolución”, sostuvo.

No obstante, apuntó que en la medida que el país se va desarrollando ese tipo de trabajo va a evolucionar y pasará como en los países industrializados. Sin embargo, consideró que la aplicación de la normativa puede resultar complicada en la práctica.

“Se encontrarán muchas dificultades en su aplicación, porque las empresas son supervisadas por inspectores de trabajo, pero supervisar el hogar de una familia es difícil, porque la Constitución indica que existe la inviolabilidad del domicilio” manifestó.

La conflictividad judicial en el aspecto laboral es una de las quejas de las empresas, lo cual ahora pasaría a las familias.

Resolución

— Repetición
La resolución plantea el pago de regalía pascual y vacaciones, sin embargo esas obligaciones están contenidas en el Código de Trabajo desde su aprobación, por lo que no se trata de ninguna novedad.

Norma cierra la brecha social

Desarrollo. Aunque la normativa podría suscitar problemas legales y económicos, su aplicación es necesaria, asegura el economista Alexis Martínez al indicar que la resolución debe aplicarse de manera escalonada por la situación económica.

“Es momento de que ese sector tenga una vida digna y que el país comience a cerrar las brechas sociales, pero debe ser sometido a consulta”, puntualizó.

Martínez continuó diciendo que la Seguridad Social es un derecho que no se le puede negar ni a las personas desempleadas, por tanto será un paso hacia el desarrollo que las domésticas tengan el derecho que se les ha negado por años.