Este 12 de marzo se cumplen 100 años del nacimiento de Minerva Mirabal, una de las figuras más emblemáticas de la lucha contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo y símbolo de valentía en la historia dominicana.

Nacida el 12 de marzo de 1926 en la provincia Salcedo, María Argentina Minerva Mirabal Reyes fue hija de Mercedes Reyes Camilo (doña Chea) y Enrique Mirabal, comerciante y hacendado. Desde temprana edad destacó por su inteligencia: a los cinco años ya sabía leer y escribir correctamente, y a los siete recitaba versos de autores clásicos como Victor Hugo.

Una mujer adelantada a su tiempo

Minerva cursó estudios junto a sus hermanas Patria y Dedé en el Colegio Inmaculada Concepción de La Vega. En 1946 se graduó en Letras y Filosofía y desarrolló una profunda pasión por la lectura y la poesía, especialmente la obra de Pablo Neruda. También sentía admiración por el arte del pintor Pablo Picasso.

Su espíritu inquieto la llevó a estudiar Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde en 1957 se convirtió en una de las primeras mujeres en obtener el título de Doctora en Derecho durante la dictadura.

En 1954 conoció en Jarabacoa al joven abogado Manuel Aurelio Tavárez Justo, conocido como Manolo, con quien se casó y tuvo dos hijos: Minerva Josefina y Manuel Enrique.

La “Mariposa” contra la tiranía

La firmeza de Minerva frente al régimen de Trujillo la llevó a involucrarse activamente en la lucha clandestina. Junto a su esposo participó en las reuniones que dieron origen al Movimiento Revolucionario 14 de Junio, una organización opositora al régimen.

En ese contexto adoptó el nombre clandestino de “Mariposa”, símbolo con el que se identificó su lucha por la libertad. Su activismo y militancia antitrujillista provocaron que fuera arrestada en varias ocasiones por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM).

El origen del conflicto con Trujillo

Las tensiones con el régimen comenzaron en 1949, cuando Minerva asistió junto a su familia a una fiesta en Santiago de los Caballeros organizada en honor a Trujillo. El dictador se sintió atraído por la joven, pero ella rechazó sus insinuaciones.

En posteriores encuentros, incluido uno durante la inauguración del Hotel Montaña en Jarabacoa, Minerva volvió a rechazarlo, lo que provocó la furia del dictador y marcó el inicio de la persecución contra la familia Mirabal.

El crimen que estremeció al país

El 25 de noviembre de 1960, Minerva, junto a sus hermanas Patria Mirabal y María Teresa Mirabal, fue emboscada por agentes del SIM cuando regresaban de visitar a sus esposos presos por su participación en el movimiento revolucionario.

Las tres hermanas y su chofer Rufino de la Cruz fueron asesinados brutalmente en una casa campestre en la comunidad de La Cumbre. Tenía apenas 34 años.

El crimen provocó indignación nacional y es considerado uno de los hechos que aceleraron el deterioro del régimen de Trujillo, cuyo fin llegaría meses después.

Un legado que trasciende generaciones

A cien años de su nacimiento, la figura de Minerva Mirabal continúa siendo un referente de valentía, justicia y compromiso con la libertad. Su historia, junto a la de sus hermanas, convirtió a las “Mariposas” en símbolo mundial de la lucha contra la violencia y la opresión.

Su legado sigue vivo en la memoria del pueblo dominicano y en la historia de América Latina.

*Este artículo se publicó originalmente en este diario el 25 de noviembre de 2013.